La gestión de viajes corporativos atraviesa una nueva etapa marcada por la incertidumbre. Tras varios años de transformaciones en el sector, las empresas siguen enfrentándose a un entorno en el que los precios evolucionan rápidamente, las capacidades de los proveedores cambian y la previsión presupuestaria se vuelve cada vez más compleja.
Según el último Travel Price Index de Advito, la división de consultoría de BCD Travel, las tarifas aéreas, hoteleras, ferroviarias y de alquiler de vehículos continúan mostrando importantes fluctuaciones en Europa. Aunque cada segmento presenta dinámicas diferentes, todos comparten una misma conclusión: los gestores de viajes ya no pueden apoyarse únicamente en tendencias generales de mercado, sino que necesitan adoptar estrategias más flexibles, específicas y basadas en datos.
La presión sobre las tarifas aéreas continúa
El transporte aéreo sigue siendo uno de los principales focos de preocupación para las empresas. De acuerdo con los datos de Advito, las tarifas en Europa continúan manteniéndose por encima de los niveles del año anterior y todo apunta a que la presión sobre los precios persistirá durante los próximos meses.
Existen varios factores detrás de esta situación. Por un lado, los costes regulatorios impulsados por los gobiernos europeos, incluyendo requisitos vinculados a los combustibles sostenibles de aviación (SAF), están incrementando los costes operativos de las aerolíneas. A esto se suman unos precios del combustible todavía elevados y las limitaciones de suministro que continúan afectando a la industria.
Por otro lado, las compañías aéreas están modificando sus estrategias comerciales. En lugar de centrarse exclusivamente en el crecimiento de capacidad, muchas están priorizando la rentabilidad y redistribuyendo sus recursos hacia rutas y mercados más lucrativos. Como consecuencia, la oferta disponible para determinados trayectos corporativos se reduce, generando una presión adicional sobre las tarifas.
Para los travel managers, este escenario obliga a replantear aspectos fundamentales del programa aéreo. Los acuerdos negociados hace apenas uno o dos años pueden haber perdido parte de su efectividad en el contexto actual. Revisar descuentos, objetivos de volumen y compromisos con proveedores se convierte en una tarea imprescindible para garantizar que la estrategia sigue alineada con la realidad del mercado.
La reserva anticipada vuelve a ser clave
En un entorno donde la volatilidad dificulta cualquier previsión, una de las herramientas más eficaces para contener costes sigue siendo la planificación.

Advito destaca la importancia de reforzar las políticas de reserva anticipada como medida inmediata para mejorar el control presupuestario. Cuanto mayor sea la anticipación de las reservas, más probabilidades tendrán las organizaciones de acceder a tarifas competitivas, evitar picos de demanda y encontrar mejores opciones de disponibilidad.
Esto implica trabajar tanto en la política de viajes como en la cultura de los viajeros corporativos. Establecer ventanas mínimas de reserva, aplicar procesos de aprobación más rigurosos y desarrollar acciones continuas de formación puede marcar una diferencia significativa en los costes finales del programa.
En definitiva, la anticipación ya no es únicamente una buena práctica; se está convirtiendo en un factor estratégico para gestionar el presupuesto de viajes.
El mercado hotelero europeo muestra una realidad desigual
Si existe un segmento donde la complejidad ha aumentado notablemente es el hotelero.
Europa continúa siendo una de las regiones con mayor crecimiento de tarifas hoteleras, pero el comportamiento del mercado dista mucho de ser homogéneo. Según Advito, la diferencia entre destinos se está ampliando de forma significativa.
Los países del norte y oeste de Europa registran algunos de los mayores incrementos tarifarios del continente. La combinación de una demanda sostenida y una capacidad limitada está impulsando aumentos que, en algunos mercados concretos, se acercan incluso a porcentajes de crecimiento de dos dígitos.
Sin embargo, la situación es muy distinta en otros destinos. En algunos mercados del sur de Europa, como Croacia o Turquía, las tarifas presentan tendencias descendentes, rompiendo con la idea de que toda la región evoluciona de la misma manera.
Esta divergencia representa un desafío importante para las empresas multinacionales. Las estrategias hoteleras diseñadas desde una perspectiva regional pierden eficacia cuando las dinámicas de cada mercado son tan diferentes. Por ello, cada vez resulta más necesario adoptar enfoques de contratación específicos por ciudad, destino o zona geográfica.
El verdadero valor hotelero va más allá de los extras
Mientras muchas organizaciones comienzan a preparar sus estrategias de contratación hotelera para los próximos ciclos de negociación, Advito lanza una advertencia especialmente relevante: no confundir valor percibido con valor real.
Cada vez más proveedores hoteleros intentan desplazar el foco de la negociación desde la tarifa hacia el denominado “valor total”. Para ello incorporan servicios adicionales, descuentos promocionales o beneficios complementarios que buscan mejorar la percepción de la oferta.
Sin embargo, estos elementos no siempre generan un ahorro tangible para la empresa.
Un desayuno incluido, un upgrade ocasional o determinados servicios complementarios pueden parecer atractivos durante la negociación, pero si los viajeros no los utilizan de forma consistente o no contribuyen a mejorar el cumplimiento de la política corporativa, su impacto económico real puede ser limitado.
Por ello, los programas hoteleros más sólidos continúan apoyándose en tres pilares fundamentales:
- Tarifas competitivas y transparentes.
- Disponibilidad garantizada, especialmente en periodos de alta demanda.
- Capacidad para impulsar comportamientos alineados con la política de viajes.
Cuando estos elementos están correctamente cubiertos, los beneficios adicionales pueden aportar valor. Pero cuando fallan los fundamentos, ningún paquete de extras compensa el incremento de costes.
El tren gana protagonismo, pero también aumenta sus precios

El tren continúa consolidándose como una alternativa cada vez más relevante dentro de los programas de viajes corporativos europeos, especialmente en trayectos de corta y media distancia.
No obstante, los datos del Travel Price Index muestran que las tarifas ferroviarias también están aumentando en buena parte del continente.
Existen algunas excepciones. La creciente competencia en determinados corredores ferroviarios está ayudando a estabilizar los precios en países como España e Italia. Sin embargo, en otros mercados el incremento es evidente.
Alemania es uno de los ejemplos más destacados. Aunque algunos anuncios públicos han comunicado estabilidad tarifaria, el precio medio efectivamente pagado por los viajeros corporativos ha crecido de forma significativa.
Esta situación pone de manifiesto una cuestión importante para los gestores de viajes: no basta con analizar las tarifas publicadas por los proveedores. Es imprescindible contrastar continuamente esos anuncios con los datos reales de reserva y gasto de la empresa para determinar si el programa sigue siendo competitivo.
El alquiler de vehículos sigue bajo presión
El mercado de rent a car tampoco escapa de las tensiones actuales.
Advito señala que los precios continúan situándose en niveles elevados debido a diversos factores, entre ellos la escasez de mano de obra y las limitaciones de flota que todavía afectan a algunos mercados, especialmente en Reino Unido.
Además, destinos con una elevada demanda estacional, como Francia, España e Italia, siguen registrando incrementos que repercuten directamente en los costes de las empresas.
En este contexto, la planificación anticipada y la diversificación de proveedores se convierten en herramientas fundamentales para minimizar el impacto económico.
El reto para los travel managers: tomar decisiones basadas en datos
La principal conclusión que deja el análisis de Advito es clara: el mercado europeo de viajes de negocios se ha vuelto demasiado dinámico para gestionarlo mediante reglas estáticas o fórmulas generales.
Las diferencias entre ciudades, países, proveedores e incluso categorías de servicio obligan a adoptar una gestión mucho más granular. Los programas más exitosos serán aquellos capaces de apoyarse en datos actualizados para revisar continuamente su estrategia, ajustar sus acuerdos comerciales y responder con agilidad a los cambios del mercado.
En un escenario donde las tarifas aéreas siguen bajo presión, los hoteles muestran comportamientos divergentes y el coste de la movilidad terrestre continúa aumentando, la capacidad de adaptación se convierte en una ventaja competitiva.
Hoy más que nunca, la optimización de los viajes corporativos no depende únicamente de negociar mejores precios, sino de comprender en profundidad cómo evoluciona el mercado y transformar esa información en decisiones estratégicas que generen valor real para la organización.