¿Evolucionan las OBT y la experiencia del viajero al mismo ritmo?

Actualizado: junio 23, 2026

Las herramientas de autorreserva se han convertido en una pieza fundamental dentro de los programas de viajes corporativos. Permiten mejorar el control, facilitar el cumplimiento de la política de viajes, optimizar costes y ofrecer una experiencia más ágil al viajero. Sin embargo, a medida que estas plataformas evolucionan, surge una pregunta cada vez más relevante: ¿Evolucionan las OBT y la experiencia del viajero al mismo ritmo?

Los últimos estudios elaborados por BCD Travel Research & Intelligence, elaborados a partir de encuestas realizadas a travel buyers y viajeros corporativos durante 2026, muestran una realidad interesante. Empresas y viajeros coinciden en la importancia de la autorreserva, pero no siempre valoran las mismas funcionalidades ni tienen las mismas expectativas sobre cómo debe ser la experiencia digital. Esta diferencia de prioridades puede convertirse en una barrera para la adopción y para el éxito de los programas de viajes corporativos. 

Travel managers y viajeros no siempre buscan lo mismo 

Uno de los hallazgos más llamativos de los informes de BCD es que travel buyers y viajeros corporativos valoran de forma diferente las capacidades que debería ofrecer una herramienta de autorreserva (OBT). Desde la perspectiva de la empresa, las prioridades están muy vinculadas a la gestión del programa de viajes. Las funcionalidades más valoradas son: 

  • Soporte basado en inteligencia artificial (56%) 
  • Contenido alineado con la política de viajes (53%. 
  • Mayor amplitud de contenido y proveedores (49%) 
  • Comunicación integrada con el viajero (47%)

Los viajeros, en cambio, tienen una visión más práctica y centrada en su experiencia diaria. Lo que más valoran es: 

  • Cumplir con la política de viajes de la empresa (71%) 
  • Gestionar cambios e incidencias de forma sencilla (56%) 
  • La integración con herramientas de gastos (54%) 
  • Acceder a precios competitivos (46%)

Existe un punto de encuentro evidente: el compliance sigue siendo una prioridad para ambas partes. Sin embargo, aparecen diferencias significativas en otros aspectos. Mientras las empresas ponen el foco en capacidades estratégicas y de gestión, los viajeros priorizan la simplicidad, la flexibilidad y la resolución rápida de problemas. Esta brecha ayuda a entender por qué la adopción de determinadas funcionalidades no siempre avanza al ritmo esperado. 

Por qué los viajeros frecuentes son los más críticos con las OBT 

Podría pensarse que quienes más utilizan las herramientas corporativas son también quienes están más satisfechos con ellas. Sin embargo, los datos apuntan en la dirección contraria. 

Los viajeros frecuentes (aquellos que realizan más de siete viajes al año) muestran niveles de satisfacción inferiores a los de quienes viajan ocasionalmente. Un 16% se declara insatisfecho con la herramienta corporativa, frente a solo un 7% entre los viajeros menos frecuentes. 

Además, identifican más limitaciones en su experiencia de uso: 

  • Resultados de búsqueda poco satisfactorios (40%) 
  • Precios menos competitivos que en otros canales (38%) 
  • Opciones limitadas de disponibilidad o contenido (35%) 
  • Dificultades para comparar alternativas (29%)

Quizá el dato más relevante es que estos viajeros también son más propensos a buscar alternativas fuera del canal corporativo. Solo el 68% afirma utilizar siempre la OBT para reservar sus viajes, frente al 75% de los viajeros menos frecuentes. 

Esto refuerza una idea que ya abordábamos en nuestro artículo sobre Autorreserva en business travel: el reto está en la adopción. El éxito de una herramienta no depende únicamente de su implantación tecnológica. Depende de que el viajero perciba lo que le aporta valor real frente a las alternativas disponibles en el mercado. 

La IA gana protagonismo, pero todavía no lidera las prioridades del viajero 

La inteligencia artificial está transformando prácticamente todos los ámbitos del entorno empresarial, y el business travel no es una excepción. Sin embargo, los datos muestran que su adopción por parte de los viajeros todavía es limitada. 

Actualmente, solo un 22% de los viajeros utiliza inteligencia artificial para planificar o reservar viajes de negocios, ya sea de forma ocasional o habitual. Además, el uso que hacen de esta tecnología es bastante específico: 

  • Buscar y comparar opciones de viaje (59%) 
  • Planificar itinerarios (58%) 
  • Obtener recomendaciones personalizadas (36%)

En cambio, son pocos quienes utilizan la IA para: 

  •  Reservar directamente un viaje (13%) 
  • Gestionar cambios o cancelaciones (10%)

Este dato resulta especialmente interesante si se compara con la visión de los travel buyers. Como hemos visto, el soporte basado en IA aparece como la funcionalidad más demandada por las empresas, mientras que apenas un 6% de los viajeros la considera una capacidad prioritaria dentro de una OBT. 

La conclusión no es que la IA carezca de valor. Más bien al contrario. Lo que muestran los datos es que todavía existe una diferencia entre las expectativas corporativas y el uso real que los viajeros hacen de estas tecnologías. 

La experiencia del viajero seguirá marcando el éxito de las OBT 

Las herramientas de autorreserva seguirán evolucionando. Habrá más inteligencia artificial, más automatización y una integración cada vez mayor con otros sistemas corporativos. Sin embargo, los informes de BCD sugieren que la clave seguirá estando en la experiencia del usuario

Los viajeros quieren herramientas que: 

  • Sean intuitivas 
  • Ofrezcan contenido competitivo 
  • Faciliten los cambios cuando surge una incidencia 
  • Se integren con los procesos administrativos de la empresa 
  • Les permitan viajar con menos fricción

Esta realidad conecta directamente con otras tendencias que hemos analizado recientemente, como la importancia de la experiencia digital en la Gen Z, el papel del soporte humano en la gestión de viajes o la necesidad de impulsar la adopción real de las herramientas corporativas. 

Porque, al final, la tecnología no se mide únicamente por lo que es capaz de hacer. Se mide por la capacidad que tiene para resolver necesidades reales. 

Equilibrio entre tecnología, experiencia y acompañamiento 

La evolución de las OBT demuestra que el futuro del business travel no pasa únicamente por incorporar nuevas funcionalidades. Pasa por entender mejor al viajero y diseñar herramientas que respondan a sus expectativas sin perder de vista los objetivos corporativos. 

En BCD creemos que las mejores experiencias de viaje nacen de la combinación entre tecnología avanzada y acompañamiento experto. Las herramientas digitales permiten ganar eficiencia, mejorar el compliance y ofrecer más autonomía al viajero. Pero el factor humano sigue siendo esencial para interpretar necesidades, resolver incidencias y aportar valor en los momentos que realmente importan. 

Porque el éxito de una OBT no se mide solo por sus capacidades. Se mide por la experiencia que ofrece a las personas que la utilizan cada día.

Compartir

Novedades en BCD Travel

Conoce la información más destacada del sector business travel.

Compañía

Clientes

Propuesta de Valor