SAF para Pymes: Guía para viajar de forma sostenible

La sostenibilidad ha pasado de ser un valor añadido a convertirse en un criterio estratégico dentro de los programas de viajes corporativos. Cada vez más pymes quieren reducir su impacto ambiental, pero muchas se enfrentan a la misma duda: ¿es posible viajar de forma más sostenible sin disparar los costes? En el transporte aéreo, responsable de una parte relevante de las emisiones, esta pregunta cobra especial importancia. 

Durante años, la compensación de emisiones ha sido la solución más extendida. Sin embargo, el sector avanza y hoy existen alternativas más efectivas y alineadas con los objetivos climáticos reales. Una de ellas es el SAF (Sustainable Aviation Fuel), el combustible de aviación sostenible. Aunque tradicionalmente se ha percibido como una opción reservada a grandes corporaciones, la realidad es que las pymes también pueden acceder a él si cuentan con una estrategia bien definida. 

Más allá de plantar árboles: Por qué la compensación ya no es suficiente 

La compensación de emisiones ha sido, durante mucho tiempo, el primer paso hacia la sostenibilidad en los viajes de empresa. Invertir en proyectos de reforestación o energías renovables permitía “neutralizar” parte del impacto generado por los vuelos. Sin embargo, este enfoque tiene limitaciones claras. 

Compensar no reduce las emisiones en origen. El avión sigue volando con combustible fósil y el CO₂ se sigue emitiendo a la atmósfera. Además, no todos los proyectos de compensación tienen el mismo impacto real, ni garantizan resultados a largo plazo. Por eso, cada vez más empresas y reguladores coinciden en que la clave está en reducir, no solo en compensar. 

Aquí es donde entra en juego el SAF. En lugar de actuar después del viaje, este combustible permite reducir las emisiones desde el propio proceso de vuelo. Para las pymes, adoptar este enfoque supone un cambio de mentalidad: pasar de soluciones simbólicas a medidas estructurales, sin necesidad de asumir un coste inasumible. 

¿Qué es exactamente el SAF (Combustible de Aviación Sostenible)? 

El SAF es un combustible alternativo diseñado para sustituir parcial o totalmente al queroseno tradicional. Se produce a partir de materias primas sostenibles, como residuos orgánicos, aceites usados o biomasa, y puede utilizarse en los motores actuales sin necesidad de modificaciones técnicas. 

Una de sus grandes ventajas es que puede reducir las emisiones de CO₂ hasta en un 80% a lo largo de su ciclo de vida, en comparación con los combustibles fósiles. Esto lo convierte en una de las palancas más eficaces para descarbonizar la aviación a corto y medio plazo. 

Aunque su producción todavía es limitada y su coste superior al combustible convencional, el SAF ya está siendo impulsado por aerolíneas, aeropuertos y organismos internacionales. Para las pymes, la clave no está en sustituir todo su consumo de golpe, sino en integrar esta solución de forma progresiva y estratégica. 

Diferencias clave entre SAF y combustibles fósiles 

La diferencia principal entre el SAF y el queroseno tradicional está en su origen y en su impacto ambiental. Mientras que los combustibles fósiles provienen del petróleo y liberan carbono almacenado durante millones de años, el SAF se basa en fuentes renovables o residuos, lo que reduce significativamente las emisiones netas. 

Otra diferencia relevante es su compatibilidad. El SAF es un “drop-in fuel”, lo que significa que puede mezclarse con el combustible convencional y utilizarse en la flota actual. Esto evita inversiones adicionales en infraestructuras o aeronaves, algo especialmente importante para mantener los costes bajo control. 

Desde el punto de vista estratégico, el SAF no es solo una alternativa energética, sino una herramienta para cumplir objetivos de sostenibilidad medibles y auditables, algo cada vez más demandado en memorias de RSC y criterios ESG. 

El sistema Book & Claim: cómo comprar sostenibilidad aunque tu avión no use SAF físico 

Uno de los principales obstáculos para el SAF es que no siempre está disponible en todos los aeropuertos o rutas. Aquí entra en juego el sistema Book & Claim, un modelo que permite desacoplar el uso físico del combustible de su impacto ambiental. 

Con Book & Claim, tu empresa compra una determinada cantidad de SAF y recibe los beneficios ambientales asociados, aunque el avión concreto en el que vueles no cargue ese combustible. El SAF se utiliza en otro punto de la red aérea, pero la reducción de emisiones se asigna de forma certificada a tu organización. 

Este sistema hace que el SAF sea accesible también para pymes. No necesitas volar desde un aeropuerto específico ni negociar directamente con aerolíneas. Puedes integrar la sostenibilidad en tu programa de viajes de forma flexible, trazable y alineada con estándares internacionales. 

Estrategia de costes: Cómo introducir el SAF en tu programa de viajes paso a paso 

Uno de los mayores miedos de las pymes es el impacto económico. La buena noticia es que introducir SAF no requiere un cambio radical ni un aumento descontrolado del presupuesto. La clave está en definir una estrategia gradual. 

El primer paso es conocer tu huella de carbono asociada a los viajes. Analizar rutas, frecuencia y tipo de vuelos permite identificar dónde se concentra el mayor impacto. A partir de ahí, puedes asignar un pequeño porcentaje del presupuesto de viajes a la compra de SAF, sin alterar el conjunto del programa. Además, integrar el SAF de forma progresiva permite medir resultados, ajustar inversiones y comunicar avances reales. No se trata de hacerlo todo de una vez, sino de avanzar con criterio y coherencia. 

Empezar por las rutas críticas: El enfoque 80/20 

El principio 80/20 es especialmente útil en sostenibilidad. Un pequeño número de rutas suele concentrar la mayor parte de las emisiones. Vuelos de largo radio o trayectos muy frecuentes tienen un impacto mucho mayor que desplazamientos puntuales. 

Para una pyme, empezar por estas rutas críticas permite maximizar el impacto ambiental con una inversión contenida. Aplicar SAF a un porcentaje reducido de los vuelos más intensivos en emisiones genera resultados tangibles y fáciles de justificar internamente. Este enfoque también facilita la toma de decisiones. En lugar de imponer medidas genéricas, puedes priorizar acciones donde realmente marcan la diferencia, manteniendo el equilibrio entre sostenibilidad y control de costes. 

Cómo comunicar este esfuerzo en tu memoria de RSC anual 

Invertir en SAF no solo reduce emisiones; también refuerza tu posicionamiento como empresa responsable. Pero para que este esfuerzo tenga valor, es fundamental comunicarlo de forma clara, transparente y creíble. En tu memoria de RSC, conviene explicar el porqué de la decisión, el alcance de la iniciativa y los resultados obtenidos. Detallar el volumen de emisiones reducidas, el uso de sistemas como Book & Claim y la alineación con objetivos ESG aporta rigor y evita percepciones de greenwashing

Además, este tipo de acciones refuerzan la cultura interna, mejoran la relación con clientes y partners y preparan a tu empresa para futuras exigencias regulatorias. La sostenibilidad, bien comunicada, se convierte en un activo estratégico. 

Sostenibilidad real, también para las pymes 

El SAF ya no es una opción exclusiva de grandes multinacionales. Con el enfoque adecuado, las pymes pueden integrar esta solución en sus programas de viajes de forma realista, progresiva y rentable. Pasar de la compensación a la reducción en origen es un paso clave para avanzar hacia una movilidad corporativa más responsable. 

En BCD Travel ayudamos a las pymes a convertir la sostenibilidad en una ventaja competitiva. Analizamos tus viajes, definimos una estrategia adaptada a tu presupuesto y te acompañamos en la implementación de soluciones como el SAF y el modelo Book & Claim. Porque viajar de forma más sostenible no tiene por qué arruinarte, pero sí puede marcar la diferencia. 

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